Comunidad del Polígono de la Paz
Recordamos, después de veinticinco años, que aquellas reuniones en pisos del
barrio, o en el “barracón”, con ratas y pulgas, fueron la semilla y
la tierra buena que sigue dando frutos.
Grupos de JOC y HOAC, padres que pedían el bautismo o la primera comunión
de sus hijos, visitas a las casas por cualquier motivo, gente del barrio o de la
ciudad que participaba en la Eucaristía de los domingos, ha sido la cantera de
esta comunidad.
En ella hay también niños de entonces que han hecho el camino completo hasta
integrarse plenamente en la Comunidad. En ella permanecen varios pioneros de
aquella primera andadura. Recordamos
con especial cariño a nuestro
hermano ANDRES NAVARRO que vive
en plenitud su sencillez y limpieza de corazón junto al Padre.
Hombres
y mujeres, maduros
y jóvenes, que han trabajado duro y siguen haciéndolo. La
constante transformación del barrio aunque lenta, es perceptible en muchos
aspectos. La inserción de los miembros
de la comunidad en todo lo que se mueve en el barrio va siendo una
realidad.
Asociaciones
y colectivos, edificios que se construyen, logros y mejoras en la
urbanización, ... han sido promovidos o impulsados por ese, pizco de
levadura cargada de utopía evangélica.
